Aforismos de un viernes.
·
Sin ti nada
y contigo todo, esperanza de vida, tristeza para el nostálgico.
Lluvia.
· En
singular o en plural, en las manos que extiende el bocado al mendigo, en el
abrazo al enfermo, en la bondad del humilde, si me exigen creer, creo en ti que
das sin recibir.
Dios.
·
Te
prefiero de carne y hueso, real, humano, cambiando el mundo a pesar de las espinas,
siempre dispuesto, sin juzgar, desde la conciencia del que habita el mundo.
Dios está con nosotros.
·
Dudo de ti,
sintético, instrumento del miedo, del dolor, del que sufre en angustia mientras
algunos justifican que, ¡así tú lo quieres!, dudo de tu voluntad que, en boca
de otros, predican lo que son incapaces de practicar.
Religión.
·
Háblame de
familia, cuando tu vientre golpee con fuerza a tu pecho, háblame de amor cuando
no importes tú sino el otro, háblame de paz cuando la ira se radique, háblame
de justicia sin venganza en tus labios, Háblame de perdón cuando tus hijos seamos
justos, háblame de vivir antes que simplemente existir.
Humanidad.
·
-Yo creo-,
-yo pienso-, -yo-, esperanza de medias verdades, absoluto ¿Dónde?,
La creencia.
·
¿Cómo es?
Reflejo del hombre, Proyección de su conciencia.
Absoluto.
·
Riqueza
mal distribuida, delirio del envidioso, del resentido, del maligno, engaño del
incauto.
Política.
·
Resguardo
del triste, del alegre, del rico, del pobre, hogar de todos, ¡oscuro el mundo
que habita el hombre sin ti!
Música.
·
Poco o
mucho se sabe, y sin embargo se siente en la brisa que golpea el rostro
mientras al atardecer piensas en lo hermoso que es vivir, aunque sea fugaz.
El Amor.
·
El calor de
una madre que antes de dormir, con la suavidad de su voz cansada y la piel
corrugada de sus manos te dice: ¡hasta mañana hijo.!
El Presente.
·
La piel
tostada del obrero que aparentemente indoloro, en su rostro denota el cansancio
de su faena. Cuánta historia, cuánto sudor en la piel, ¿Valdrá la pena?
El trabajo.
·
La cara de
enojo de mi vecina que teniéndolo todo, aún no tiene lo esencial, ¡Pobre mujer!
Lo imprescindible.
·
El joven
que con firmeza sujeta su teléfono y lo observa sin pestañear, mientras la vida
le pasa tan rápido como el doble toque de un -me gusta-...
La Rapidez.
·
La música
que suena en los audífonos de la chica que cierra sus ojos para mayor goce, ¿escuchará
a Dios?
El Arte.



Comentarios
Publicar un comentario